sábado, 8 de mayo de 2010

Coincidencias

La academia y la grilla política son lugares propicios para las buenas intenciones: su hermetismo favorece la temperatura y la humedad adecuadas para que germine una colorida flor bienintencionada, la severidad de sus palabras abona y fortalece el espinoso tallo, al tiempo que es regada por exhibiciones de clamor público para que los pétalos sean tersos y torneados; la academia y la grilla política son los invernaderos de la bondad. No hay académico o grillo político que se anime a afirmar verdades distintas a las de su público, pues entre ellos no es in ser derrotista, mucho menos reconocer errores: si un académico lleva diez años encerrado en su cubículo estudiando copiosamente un mismo tema en el mismo exacto sentido, con las mismas exactas palabras, en los mismos exactos tiempos, no reconoce que fracasó, dice que se está especializando; si un grupo de grilla lleva diez años cambiando al mundo desde su trinchera de reacción ante el Estado opresor, así sea ésta robada a una institución pública, reciclando una y otra vez las mismas palabras revolucionarias, no se dice que la ocupación ha fracasado, se afirma que son diez años de éxito rotundo, consecutivo e imparable; si al académico se le demuestra que su trabajo en realidad no ha sido bueno, que realmente ha defraudado a su universidad, que es un vil farsante, pues se acusará de intolerancia, de cerrazón intelectual, de rancio escolasticismo; si a los grillos políticos se les dice que su proyecto no ha sido bueno, que realmente han abusado de la universidad por diez años, que son una horda de farsantes, pues se acusará de reacción, de vendimia a las fuerzas fácticas, de fascismo; el académico se asusta y mira azorado desde la ventana de su cubículo a fin de recopilar (metódicamente) datos de campo que le permitan concluir la necesidad del diálogo entre los que viven del otro lado del vidrio, los grillos se asustan y acusan cercos en su contra señalando con un dedo victimario a los que viven más allá de su congal como los responsables de su situación; y así, los bienintencionados que se robustecen en la academia y en la grilla política cobijan sus buenas intenciones en el cálido clima del invernadero que bien se han sabido construir. Lo demás son golpes bajos, incitaciones a la violencia, oscuras operaciones maquinadas por oscuras mentes perversas que toman té en los entretelones del poder. Así no es posible platicar.

19 comentarios:

Chalo dijo...

Lo que llama la atención es la ausencia del sujeto que critica:
"si al académico se le demuestra",
"si a los grillos políticos se les dice". ¿Quién es el impoluto ser?, ¿quién y desde qué contexto decide que se ha "defraudado", que se ha "abusado", y los términos de un realismo que define por contraposición lo que es una "farsa"?; ¿Quién o quiénes son los puros, los que tienen derecho de atribuir todos los adjetivos que sobre ellos se vierten al hermetismo y la sinrazón?; ¿es acaso una comunidad organizada y cohesionada con conciencia de unos intereses colectivos que ve traicionados por los okupas o los académicos? Y si lo es, ¿por qué no se expresa como tal, como una organización presente en su espacio, y debe remitirse a canales ajenos a éste, donde lo que reina es el anonimato?. La crítica no es histórica ni políticamente pura, como tu quisieras, está inmersa en una situación y un contexto. La descripción de esa situación y de ese contexto es necesaria para valorar la coyuntura en su totalidad, la correlación total de las fuerzas. Sin esa descripción el cuadro está incompleto, es parcial y tendencioso. Es propaganda.
Salud.

Chalo dijo...

La prematura y visceral respuesta de Daniel Leyva al trabajo de Javier, en el corralito que montaron como Facebook, da cuenta, una vez más, del carácter panfletario y dogmático de ese espacio. Lo que me parece es que la postura de la derecha no resiste un análisis científico. A la más mínima crítica, que puede tocar o no la estructura misma de sus pobres argumentaciones, Leyva ha soltado fiero berrinche, sin detenerse siquiera a checar las fuentes de Javier ni su método de estudio. Se ha quedado, como él y sus amigos siempre lo hacen, en la "crítica" superficial; da por hecho significados de conceptos polémicos, el del término "violencia" es claro ejemplo. No me extrañaría que en el futuro los comentarios de los demás sigan el mismo rumbo.
Ni modo Danielcito, vas a tener que ponerte a leer una vez en tu vida.
Tampoco me extrañaría que el señor Ruiz Islas comenzara a señalar a Javier como prookupa o de plano como okupa, como lo hizo con Eek Nano por una crítica por demás blanda que este hizo a su intransigencia. La derecha saca los dientes y deja ver su verdadera cara, poco a poco. Su discurso funcionalista y academicista se devela como la pantomimia que ha sido siempre; los prejuicios vicerales de Daniel vomitados antes de leer el trabajo son equivalentes a una quema de libros, a la censura.
Como conozco a Javier, tengo muy claro que una de sus intenciones es generar polémica, objetivo por demás sano. Sin embargo, temo haber tenido la razón en muchos de mis comentarios anteriores: la polémica, en el mejor sentido del término y en su sentido académico, a estos señores no les interesa. Si algo es claro en una primera ojeada al trabajo de Javier es que no es complaciente con ninguno de los dos lados, y eso a ellos les enfurece, les enfurece el cuestionamiento de su verdad absoluta. Por eso creo que es muy poco probable que quieran discutir el texto. El berrinche de Daniel es un indicio de ello. ¡Pero si Jvier es un liberal de derecha!, ¿cómo pueden tenerle tanto miedo?. Bueno señor Ruiz Islas, otro argumento a mi favor: la ultraderecha es aquella que en parte puede definirse por su rotunda negación a la discusión de sus posturas, por superficial que esta pueda ser, negación que proviene neceariamente del origen religioso de su "pensamiento". Ni modo Javier, quererlos convencer de que no son perfectos es como quererlos convencer de que dios no existe... perdón, como querer convencer al Papa de que dios no existe.
Por mi parte, no he terminado el texto y por razones de estudio y trabajo no creo poderlo hacer antes de vacaciones. Hasta entonces no diré una sola palabra sobre él.
Salud.

Daniel L. G. dijo...

Señor Chalo, usted me está defraudando: dos comentarios y ni un solo "chinguen a su madre"; vaya, ni siquiera un pálido y dieciochoesco "pardiez". ¡Pardiez!, entonces, digo yo, que no le conozco. ¡Momento! Quizás haya yo topado, sin quererlo, con la médula de sus intenciones.: "Mirad, pueblo, y contemplad al nuevo Chalo: mesurado y compuesto, mayestático y salomónico" -y aquí empiezan, para que no se me pierda usted, una serie de referencias más o menos bíblicas-.
Bienvenido, otra vez, sea usted a este espacio, caballero.
Pero, no entiendo, ¿de dónde saca usted que le tengo miedo a Javier? (o a la "derecha liberal", sea lo que sea eso; pero que usted pinta con colores propios de la Hidra) Creo que, si lo tuviera, por mi alma inmortal que no hubiera perdido tiempo comentando las páginas de su trabajo que al momento llevaba leídas; y hubiese salido corriendo a buscar una piedra de adecuadas dimenciones para ocultarme. O me hubiera, al menos, fabricado un motecillo para esconder mi identidad (la cual, por cierto -y permítame informarle- ya le fue confirmada, por mí, al señor Javier).
Y, je je, mucha gracia me da todo lo que discurre usted a propósito de mi relación con la fé católica. Un consejo le doy: no busque trabajo de adivinador, si quiere conservar la hacienda. Por otra parte, ¿de dónde saca usted -una vez más- que es tan impensable hallar descreimiento en un Santo Padre? Aquí entre nos, déjeme decirle que yo de continuo digo, para mi jubón, que si en este mundo hay alguien que no le teme a la justa ira del Dios de los cristianos; ése, debe ser el que se jacta de ser el Vicario de Cristo.

Y ya que "Chalito" (o su bola de cristal), ha "descubierto" que yo, ni leo, ni lo he hecho nunca; prometo, en penitencia, hacer lo que en mi mano esté por subsanar tan grave falta.

Chalo dijo...

Bueno, y lo de siempre, ¿dónde carajos están los argumentos?
Por otro lado, no se necesita decirte groserías para insultarte, aludir objetivamente a tu actitud es un acto ofensivo.
Salud.

Chalo dijo...

Leyva, ese imitador mediocre de Pérez-Reverte, ha escrito ahora, en el pesebre-facebook,"sí somos recalcitrantes/tenaces y verbalmente violentos. Yo pienso: dura tarea nos ha caído."
¡Qué locos!, ¡qué valor!, ¡mis héroes!, ¡los héores de la comunidad!; a mi me consta que es muy fácil ser todo eso desde mi teclado, cuando la mayoría de los lectores no me conocen ni lo harán jamás. Pero no Ruiz Islas, ni él, ni Ivo ni Námaste se han parado jamás públicamente a debatir ni a decir su opinión; a proferir sus insultos en la cara de los insultados. Con el apoyo del poder y con las comodidades del anonimato, más bien, no hay ni tenacidad de violencia verbal que implique algo de valentía ni mucho menos de inteligencia.
Salud.

Daniel L. G. dijo...

Hace usted mal, muy mal le digo, echándome en cara no ser más famoso; sabiendo, además, que no está en mi mano corregir tal designio de Fortuna. Supongo que a usted le gustaría verme elegir un pasillo de la facultad, y servirme de él como Raskolnikov del puente de la Plaza del Heno, para confesar a los cuatro vientos mis opiniones acerca de la okupa.
Eso, o, claro, apartar mi lugar para la próxima asamblea.
Por supuesto, ninguna de esas cosas me siento compelido a hacer, en lo absoluto; la primera, por no tener inclinaciones histriónicas, y la segunda, porque es para mí evidente que participar en esas reuniones es conferirles una legitimidad que no tienen. A propósito, cuento con que responda favorablemente a este argumento, pues es el mismo que usted esgrime para no participar en el "pesebre-facebook" -aunque cuide mucho de no perderse entrada, por cierto-.
Por otra parte, creo que este espacio es lo bastante público como para pensar que las opiniones que en él manifiesto no lo son. Y si yo no tengo acceso a medios de difusión más amplios; ya lo he dicho: la culpa no es mía.
Ahora bien, ya que estamos en humor exigente, yo le voy a pedir que me demuestre que "el poder" me "apoya". Y también que me diga qué "poder" es ése, si no le molesta la petición sobremanera.
Y gracias por lo de "imitador de Pérez-Reverte", que, aunque el resultado sea mediocre (y el hecho, involuntario), no es mala cosa descubrir en los escritos propios un reflejo siquiera de ese espejo de prosistas que es el autor de "El pintor de batallas".
Finalmente, hágase el favor de considerar la lógica conexión de sus alegatos; pues si bien es cierto que, en determinadas circunstancias, actuar con valentía es lo que dificulta una tarea, no todas las tareas difíciles los son por dicha causa (por ejemplo, cambiar un neumático puede ser una "dura tarea" para quien no tenga los conocimientos necesarios, independientemente de si el afectado es arrojado como un Hotspur, o pusilánime como un Falstaff). En particular, la "dura tarea" a la que hago referencia en el comentario que usted cita, involucra no el valor, sino la paciencia. Así que, por favor, si va a ridiculizar mis escritos, hágalo con inteligencia.

Chalo dijo...

En primera, para ridiculizar tus escritos no es necesario nadie además de tí, porque la arrogancia de tu prosa no denota sino imitación pasiva, nada original y más bien servil a modelos hegemónicos (ese tonito que va entre la elegancia y la vulgaridad carecterístco del Siglo de Oro, que tan kich le parece a nuestras clases medias precisamente por su ambivalencia, más en su versión para las masas digerida por el derechista Reverte). Eso es ya ridículo.
En segunda, cualquier pretexto es bueno para mantenerse escondidito, ¿no?. El carácter público del Facebook es de ponerse en cuestión, porque en un espacio público hay personas que se hablan a la cara y discuten asuntos propios de una comunidad. En su establo, que como todo establo es digno de observarse con atención, no hay nada de eso. Si lo que ahí hay es discusión yo soy ingeniero químico. Que tú pongas tu nombre, debo admitirlo, te hace menos cobarde que tus amigos, pero el hecho de que le temas al verdadero espacio público, a la discusión de carne y hueso con los verdaderos adversarios me sigue pareciendo lamentable, más cuando quieres disfrazarlo con escusas tan mediocres como las que pones.
Otra vez, no han entendido el punto, debo decir que considero muy dudoso que a ustedes los apoye un poder formal y de manera formal, cuando Xavir Aguirre quizo hacerlo tuvo que retractarse pues era evidente que ustedes no eran mayoría. El poder que los apoya es el que les confiere defender los valores dominantes del estado la propiedad privada, el ser parte de la masa borrega, porque por más cultos que unos pocos de ustedes sean, siguen sin darse cuenta reproduciendo esquemas de lo más vulgares que uno epuede encontrar en Adela Micha. Y esto está conectado con tu siguiente objeción. Sé que no dijiste "valientes", sino "pacientes"; pero tambuén dijiste "verbalmente violentos" y otras presunciones en un tono arrogante. Como si uno tuviera que agradecerles su labor por tener algo de transgresor, una labor que nadie más se atreve a hacer. Molesta esa actitud de la derecha de hacerse la perseguida y en función de ello la heróica. Como si su discurso no fuera, a fin de cuentas, el discurso hegemónico.
Salud.

Daniel L. G. dijo...

Muchas gracias por explicarme el punto, la coma y los demás signos gramaticales. Y si la "escusa" que ofrezco es en verdad mediocre; buena compañía me hace, que, como ya le he señalado, usted utiliza la misma, en relación con el establo -o escusa-, como llama al sitio FB.
Aparte, quiero decirle que no entiendo por qué, si nadie más que yo hace falta para ridiculizar mis escritos, se toma usted la repetida molestia de realizar, redundante, la tarea (habré, quizás, de untarle "con tocino mis obras" como aconseja Quevedo, aunque no sea sino para no distraerle de sus serias ocupaciones).
Por último, interesantes opiniones manifiesta acerca del Siglo de Oro. ¿Ambivalencian (en el sentido de inseguridad o falta de compromiso) dice usted? Yo no soy experto en la estilística del periodo, pero no me parece que los ilustres contemporáneos de Cervantes tuvieran problema en distinguir su pie derecho del izquierdo, por así decirlo; y menos aun, empacho para manifestarlo con todas sus letras.

Chalo dijo...

No pues qué pasó?, lo mío es una razón, lo tuyo es una escusa. Si hasta la basura se separa mano. Ya te expliqué la diferencia entre un espacio público y un establo, no lo voy a volver a hacer. Y tu comparación no es correcta, porque yo sí que he discutido en sus espacios (lo estoy haciendo); y si no lo hago en el fb es porque me parece plan con maña, no pienso firmar jamás como "amigo" de esa cochinada. Es curioso que en esa red existe la opción de permitir comentar a los no amigos. Si esos chavales no la implementan es porque lo que les interesa no es discutir, sino "juntar firmas". Si habilitan la posibiliad, ahí me tendrán chingándolos. Pero tú, como te da mellito, no te pararás nunca en una asamblea.
Y lo que pensaran de sí mismos los españoles de entonces me da igual, a lo que me refiero es a que es a que no me parece casualidad que el estilo de los hidalgos, que eran pobres y ricos a la vez, les guste tanto a los clasemedieros, que no están dispuestos nunca a tomar una postura decidida.
Salud.

Anónimo dijo...

Si el tal Chalo fuera verdaderamente congruente con las criticas que hace a los "cobardes", ¿entonces, por qué está detrás de una computadora escribiendo en contra de la represión sobre las comunidades indígenas y no luchando en el sitio para defenderlas? Claro, seguro que su papá o su mamá le pagan la conexión a internet, lo más probable que de algún paquete infinitum, de su compadre Carlos Slim.

Creo que vale la pena hacer notar algunas cuestiones de fondo. Estas personas, por ejemplo, les gusta más ir a cerrar avenida Universidad o la propia facultad, que ir al estado del conflicto real, como lo sería unas de las mencionadas comunidades agredidas por el gobierno (que tanta angustia le causan a Chalo); les parece más radical decirle sus “cositas” a Gloria Villegas que ir y meterse unos valazos con los militares… Claro, ellos son tan radicales y valientes que toman unas medidas que en verdad, los puedes calificar de verdaderas acciones suicidas, nada que ver el sitio en Cuautla, esas son pendejadas del pasado, note lector, que en aquellos tiempo había algunos locos que se levantaron en arman en contra del poder colonial… Ahora, como dice Chalo (anarquista...), que tanto conoce a un tal Marx, en qué parte nos dice que la lucha de hace desde las universidades, que nos cite el capitulo (como siempre tal amable el chico).

Pero no les digas nada de esto porque entonces parecen cagar una espiral de justificaciones hasta el infinito. Son tan conservadores que no están dispuestos a dejar la comodidad que les brinda su casa y unos oscuros lentes negros bajo la sombra de algún árbol en el ágora, mientras discuten “problemas políticos” y ven con ojos desorbitados la seguridad que ha alcanzado la derecha.

Chalo, como ya te lo dije alguna vez, de lengua me como dos platos.

No salud, sino provechito.

Chalo dijo...

Órales, qué radical muchachito. ¿Y yo cómo voy a saber si ya me lo dijiste, si no eres para decir quién eres? nada me asegura que no eres la personalidad desdoblada de Ivo Basay aumentando su ficticia lista de seguidores.

Pero como para mí esto ya se convirtió en un deporte, pues te voy a contestar. ¿Por qué no me voy al monte a echarles "valazos" a los sardos?, bueno, porque el foquismo ha probado su poca pertinencia revolucionaria, pero ya sé que no es eso a lo que te refieres. No voy a citar aquí una lista de las acciones antisistema en las que he participado afuera de las aulas y lejos de mi computadora, porque la final no puedo por este medio probarlo. Tampoco puedo probar que conozco gente que pese a poder estar haciendo una carrera en las mismas condiciones que yo hoy está en la sierra en actividades más cercanas a la praxis que a la teoría. Pero eso sigue sin ser el punto. Yo me siento definitivamente más útil dando la batalla de las ideas que cualquier otra, y es de una vulgaridad tremenda pensar que hay revolución sin batalla intelectual. Pero las coyunturas cambian, y cuando tenga que cerrar la lap y dejar las aulas ten por seguro que lo haré, como lo he hecho en otras ocasiones. Pero aún así, tu punto, aunque no lo digas, tampoco es ese. Si yo en este momento me fuera a echar "valazos", tú dirías que cómo se ocurre, que eso es terrorismo, vandalismo, que para eso hay instituciones, y hablarías de mí en el tono en que Ruiz Islas lo hace de Lucía Morett. A tí no te molesta mi supuesta incoherencia o mi supuesta cobardía, sino mi posición política, cualquiera que sea la forma que esta tome.

c dijo...

Y joder con lo otro, estás igual que el tal "jefe". Si mi padre o mi madre me pagaran el internet,¿dónde radicaría la incongruencia?, ¿desde cuándo la pobreza y la precariedad son premisas para la rebeldía o la revolución? Lo tuyo es la versión estalinista más vulgar del marxismo, aquella en la que la acción social está absolutamente determinada por el lugar que ocupa el sujeto en las relaciones de producción. La historia ha negado eso en repetidas ocasiones: las bases de los fascismos, a excepción del franquismo, eran proletarias; los batallanos rojos dispararon contra los zapatistas; Jaume Balius, quizá el anarquista que más lejos ha llevado, junto a Durruti, las consecuencias prácticas de su ideario, estudió la carrera de medicina financiado por sus padres. Los fundamentos de tu objeción son entonces muy pobres.

Yo no sé si Marx haya dicho alguna vez eso, no hasta donde lo he leído. Lenin, no recuerdo dónde, decía que en la Universidad la lucha de clases se suspendía, pero hay que entender qué era la lucha de clases para Lenin para comprender el sentido de lo que decía. Para él la lucha de clases era una ecisión conflictiva, definitiva y permanente en todos los sentidos (desde el punto de vista anarquista, que es el más acertado, no en todos, pero eso ahora no viene al caso). La universidad es el recinto donde los líderes, la futura vanguardia de la revolución, debe prepararse, y esa preparación presupone la existencia de unos adversarios, de unos líderes de la derecha que cómo ideólogos necesitan también a sus homólogos de izquierda para desarrollarse. Hoy hay que matizarlo. Lo de la vanguardia sobre todo es muy cuestioble. Pero eso no quiere decir que los explotados no puedan valerse de intelectuales orgánicos para pensar la revolución, no por ellos, sino con ellos. Marcos será quizá un buen ejemplo, y antes de arremeter con las viceralidades nada justificadas a lo Ruiz Islas sugiero detenerse a pensar el caso con mucha seriedad. El conflicto de clases que se da en la universidad es de carácter no esicionista ni definitivo, sino en el marco de la discusión y el pensamiento. Hoy nuestra universidad vive una coyuntura en la que muy pocos están dispuestos a hacer ese trabajo y a cumplir con ese papel; los sesentas, y sobre todo el principio de los setentas, serían el ejemplo inverso. Es esta situación lo que les permite a los de este blog decir que nuestras categorías son anquilosadas y anacrónicas, pero es una coyuntura que como otras pasará y se tragarán sus palabras.

Y bueno, en tu comentario final dices que te da igual lo que yo responda, porque tu "razonamiento" a priori ya dictó que serán sólo escusas. Aunque te importaran no creo que las entendieras. Tampoco me interesa tanto lo que piensas, respondo porque hay más gente que lee esto y creo que es justo que se lean las dos versiones. Cuando quieras discutimos cara a cara, a ver si de frente me hablas tan machín.
Salud.

Chalo dijo...

ese último fui yo

Chalo dijo...

Y soy puto.

Anónimo dijo...

¡Viva Chalo el libertador de la oscuridad!

Ojalá sus acciones "antisistema" iluminen el predio donde vivo, Marcelo y Peña Miento nos traen jodidos y sin agua.

Chalo dijo...

El mecanismo tiene algo de admirable: "es de necios no ver pluralidad donde no hay blanco y negro". No es tan falso, pero tampoco es cierto que sin las oposiciones absolutas la pluralidad resulta pueril. Es una forma hábil de quitarse la crítica de encima y es además comprensible: la democracia burguesa tiene que perseguir a los anarquistas, vetarlos, y en general a toda manifestación de ecisión clasista. Agamben es en ese sentido muy ilustrativo.

Pero el punto es otro. Ustedes usan el fb para emitir propganada en contra del auditorio de manera idéntica a como lo hacen en los blogs. Proganda que es invariablemente apluadida por la familia Ruiz/Leyva, comentada y aumentada por ellos mismos, desde un fundamentalismo notable. Pues sí seré muy necio, pero la pluralidad ahí es mínima, y no denota diferencias cualitativas entre los opinantes, sino sólo cuantitatvas: qué tanto se odia a la okupación (y a mí), qué tan agresivo e insultante se es, qué tan cínico y qué tan cobarde. Desde ese punto de vista sí, sí hay variedad.
Viendo para atrás, pienso que ustedes hubieran podido vetar mis comentarios en este blog desde el principio, pero no lo hicieron. Si el pretexto para vetarme en el facebook son mis "insultos maquillados de crítica", pues eso debería de contar igual para el blog, pero no lo hace. Por otro lado, el paso de la "disucusión" de un lugar a otro es evidente contando los comentarios. De lo anterior hay que deducir que lo que aconteció fue la toma del control de los espacios, de los dos, por la familia Ruiz/Leyva, que desde un inicio puso como condición para todo debate la exclución de mi persona. Es decir, el traslado a fb no es sino la premisa para una discusión cerrada a un tipo de opiniones en particular, las que defienden sin bagajes a la ocupación pero, sobre todo, aquellas que dan cuenta de lo cuestionable de su posición, de su hipocresía y de su recurso sistemático a la mentira. A la crítica pues. Decir que son insultos velados es algo que ni ustedes se creen, y lo saben muy bien. Ustedes mismos sostuvieron polémicas largas conmigo en las que los insultos, de ambas partes, no constituían el núcleo de las argumentaciones.
Es lamentable su servilismo frente a sus nuevos jefes (aunque parece que el bueno es Alfredo, el cuñado es obviamente un segundón como ustedes, vean en su perfil como se le dieron instrucciones para su polémica con javier; algo similar ocurrirá con la hermana), pero también, como ya dije, es lógico. Otra ventaja tiene para ustedes: ya no será tanto trabajo de gorra, aunque estoy seguro que la zanahoria la siguen teniendo enfrente.
Alfredo: creía que los términos de nuestras muy escasas discusiones que nunca terminas estaban claros desde que reconocí mi error al insultarte sin que me conocieras y al haber explicado esa actitud. Eres tú el que ha empezado ahora a lanzar injurias. No respondo.
Salud.

Chalo dijo...

Lo que dije sobre su pluralismo se ve confirmado comentario tras comentario que se publica en el fb. Sólo mírenlo con un poco de distancia, da pena.
Salud.

Daniel L. G. dijo...

Visto es que Chalo se ha dado a la bastante enfermiza tarea de escarbar en las historias personales de quienes hemos discutido sus comentarios. Eso ya es señal de mucha desesperación y poquísima ética. Por eso, desde este momento, dejan para mí de tener valor alguno sus aportaciones.
Y sólo le diré: gracias, Chalo, por demostrarme con qué clase de gente nos las estamos viendo.

Chalo dijo...

Bueno, mi estimado Daniel, temo decirte que yo sólo he deducido lo obvio de la información que ustedes hacen pública en las redes sociales. No me sorprende que el comentario te haya dolido, ni tampoco, que te sirva de pretexto para la cobardía, y para dejar de enfrentar un reto con el que, evidentemente, no puedes.
Salud.