sábado, 10 de octubre de 2009

¿Dónde están?

Hace semanas nos pareció que era buena idea hablar un poco del paro de 1999-2000 (1, 2 y 3) dado que la ocupación del Auditorio Justo Sierra es una de las últimas conquistas de ese movimiento. En los últimos días he escuchado a muchos jóvenes que en aquel entonces tendrían a lo más 10 u 11 años llenarse la boca de loas y reconocimiento al noble esfuerzo y sacrificio del CGH. Había quedado pendiente, dados los acontecimientos recientes, por ello no está de más recuperar el tema.

El siguiente texto apareció en La Crónica de Hoy, el 28 de junio de 1999. Su autor es el Dr. Manuel Gil Antón.

¿Dónde están?

El peón de Marfil
La Crónica de hoy
28 de junio de 1999


La barricada con la que se impide el acceso al circuito universitario, saliendo del Metro Universidad, con el paso de los días ha dejado de parecer tal: ahora, al pasar, se advierte como un montón de basura más bien propia de una zona abandonada. Y más allá del atiborramiento de chatarra y piedras, se aprecia el vacío. Si no tuviésemos noticia del paro en la UNAM, la imagen sería la de un sitio baldío, arruinándose poco a poco, como esas casas viejas de la Narvarte a las que un intestado o la falta de fondos dejan merced del tiempo y el polvo.

Los activistas, la semana pasada, llamaron a la constitución de un Frente y se propusieron llenar el Estadio Olímpico. Más allá de la guerra de las cifras, sobresalió el vacío en las tribunas con todo y contingentes solidarios. Y en el mitin convocado para exigir el retorno de las instalaciones, en la Plaza de Santo Domingo, la esperada multitud de inconformes con el paro que la rebasaría, no se presentó. ¿Dónde están los doscientos mil estudiantes activos, las decenas de miles de profesores y trabajadores, los padres de familia, los egresados que también suman millares? Por lo visto en la semana pasada, no se sienten convocados hasta el punto de tomar el metro o un micro para llegar a las concentraciones. Y este vacío permite el crecimiento de los diversos voceros que se afanan por hablar y actuar en su nombre. No son extraños los planteamientos en nombre de la Comunidad Universitaria o de la Universidad, pero desde el mes de abril, paulatinamente hemos visto desaparecer, erosionarse, algo parecido al enorme conjunto de personas que integran a la UNAM. Con el paro, las redes de comunicación e identidad cotidiana se rompen: José Linares, por ejemplo, estudiante de la Prepa, tiene los teléfonos de sus cuatro o cinco amigos más cercanos. Por este medio le han avisado que un examen final de cálculo sería al día siguiente en casa de una chava que vive por Portales, pero del resto de las materias ni idea. Y luego en la Gaceta no ha encontrado su número en algunas asignaturas ya aprobadas. ¿Qué habrá que hacer? ¿Será bueno presentar extraordinarios por si acaso? ¿Dónde hallar lo que sustituye al salón de referencia, al pasillo donde conversan cuando matan clases, el puesto de quesadillas favorito? ¿Será bueno ir al Estadio o a La Plaza, o volver a intentar hablar en la asamblea de la escuela? A nivel individual, aislado y aburrido por la falta de rutina que no alcanza a convertirse en vacación, lee un rato, sale con los cuates que ya acabaron el año en otras escuelas, ve la tele para saber si ya mero se acaba esta cosa y no tiene la alegría normal de sus casi diez y ocho años. ¿A quién le interesa lo que le pasa a José, y a tantos otros? Se decidió con varios más y se fueron temprano al Centro: al fin chavales, pensaban que, en una de esas, habría que mover el mitin al Zócalo de tantos que irían. En un momento, vi cómo miraban los espacios vacíos, advertí su sorpresa al hallar a tan pocos estudiantes. ¿Cómo estuvo la cosa? Bien, a secas, y se metió a su cuarto más tarde.

Ayer, Raúl Trejo comentaba, con razón, la falta de correspondencia entre la tan aludida Comunidad Universitaria y lo que nos ha tocado ver en estos meses. ¿Comunidad? Se antoja, más bien, un enorme agregado de partículas aisladas, sin redes de emergencia para continuar en relación ante una modificación radical de las rutinas.

Frente a la barricada en transición a basurero detuve el carro. Pienso, luego insisto: en cuanto pueda, la UNAM requiere una reforma orgánica que dote de referentes cotidianos y emergentes a la multitud que procura integrar. Y eso implica, creo, multiplicar los espacios colegiados, descentralizando niveles y modalidades, para hacer posible, siempre, responder con claridad un par de cuestiones: ¿Dónde están los universitarios y qué opinan?, sin necesidad de atribuirle razón a los infaltables voceros, mediadores del vacío, supuesta voz autorizada de un conglomerado disperso. Los autoritarios, de cualquier signo, medran y celebran el abismo y la desarticulación: es su ambiente preferido. Y lo van a prolongar lo más que puedan.

Manuel Gil Antón

El día de hoy la posibilidad de una huelga que nos ponga en una situación como la del tal José es lejana. Después del magno conflicto no me imagino a un rector proponiendo reformas a los reglamentos como Barnés en el 99. Mucho menos cuando al parecer no existe ni siquiera la voluntad de recuperar el auditorio más grande de CU para la Universidad. Afortunadamente democráticas y concurridas asambleas están tomando las decisiones que otros, negligentemente, no han tomado aún.

8 comentarios:

Chalo dijo...

por ahora me reservaré un comentario más extenso, y remititré a quien lea esto, a que se asome al libro que coordinaron Enrique Rachemberg y Carlos Fazio, y que se llama LA UNAM, PRESENTE ¿Y FUTURO?, de la editorial Plaza y Valdez. Sobre todo, sugiero la lectura de las entrevistas que hizo el primero a distintos actores del movimiento estudiantil. Considero que quienes ponen esté artículo de la Crónica estarían obligados a remitir a otros textos que contrapesen los puntos de vista con los que comulgan, sobre todo cuando se trata de fuentes como esa, órgano de difusión de Carlos Salinas y de Televisa. Me parece que el artículo es, sobre todo, superficial. La lectura de el texto que recomiendo dejará claro por qué. Por el momento tengo mucho trabajo y no profundizaré, pero ganas no faltan: lo que hicieron los medios masivos, incluida La Jornada, con la Huelga que salvó la gratuidad, fue aberrante, insultante, digno de los peores mercenarios de la comunicación. Salud por Rachemberg y Fazio, cuyo libro es un gran esfuerzo por promover una visión objetiva de lo que pasó en ese histórico año.

Ivo Basay dijo...

Gracias por la referencia Chalo. Lo tomaré en cuenta. No pretendo que el texto que recuperé para esta ocasión capturara la totalidad de lo que estuvo en la discusión de aquellos ayeres.

Espera más textos próximamente.

Esmeraldina dijo...

Se han hecho viejas las palabras

Por ahì andan aquellos jóvenes apasionados
que iban a la escuela con una chamarra verde olivo
y un libro bajo el brazo

Los que querìan ser árbol
y prometían la conquista del cielo
los rabiosos y fuertes

Ya se les ha caído el tiempo
y el brillo de los ojos

El puño en alto de entonces
se menea como péndulo de reloj
por el paseo de la Reforma
donde atardece

Por ahí andan
con la voz rota y las palabras descosidas
remordiéndose el bigote

Poniendo las ideas a bailar
sobre la mesa del café
y apuntándoles con el dedo
como a viejas prostitutas
hasta dejarlas muertas de cansancio
Por ahí andan desolados
con el mangavoz oxidado en un rincón del corazón
y una risa de odio que los degüella
cuando miran cualquier asomo de frescura

Se han hecho viejas las promesas
Se ha dejado pasar el sueño
-con su vida y su voz desvainadas-
por la puerta

La guerrilla se ahogó en la garganta
las manos se han quedado congeladas
de esperar tanto tiempo con el lápiz
el poema que nunca comenzó
lafirma que nunca quedó puesta
la toma del amor

por ahí andan aquellos jóvenes apasionados
reunidos frente a una taza de café
mientras que la noche cae como un plomo
sobre esta magnífica avenida


Maiangeles Comesaña
_______

Y después de un momento de suspiros y rabia melancólica no nos queda otra que reinventarnos como humanistas y revolucionarios...
Saludos Chalo
Felicidades al Blog!

Chalo dijo...

Pues les queda muy bien a Álvarez y Garín y compañía, sobre todo por lo del paseo de la Reforma.
Salud.

Ivo Basay dijo...

Gracias por la colaboración Esmeralinda. Ya nos pondremos a trabajar pues hemos dejado esto un poco descuidado.

Anónimo dijo...

olvidalo.

ya se resolvio parte del proximo camino futuro del che en la pasada asamblea del 14 de octubre. el lunes sale el comunicado

ya deja de escribir estupideces. sigue utilizando tu tiempo en cosas mejores, no tienes futuro como esquirol. o si?

saludos

Ivo Basay dijo...

Anónimo: Como hace 4 meses que comenzamos a publicar estamos dónde empezamos: bajo el supuesto de que unos cuantos han "decidido" el futuro del auditorio. No me acongojo.

Ya deja de leer estupideces, comienza a utilizar tu tiempo en cosas mejores. ¿O no quieres tener futuro como revolucionario? ¿Sí verdad?

Chalo dijo...

¿Unos pocos? somo muchos más que los integran la Junta de Gobierno que elige al rector y a los directores; decir que somos unos pocos es rayar en el cinismo.
Salud.